Los tumores cerebrales pueden ser benignos o malignos y se presentan en diferentes grupos de edad. Los síntomas dependen de la ubicación del tumor y pueden incluir cefalea, náuseas y alteraciones neurológicas. El diagnóstico se realiza con imágenes como TAC o RMN y el tratamiento involucra cirugía, radioterapia y quimioterapia, dependiendo del tipo y grado de tumor. Los astrocitomas de bajo grado tienen un mejor pronóstico que los glioblastomas.