El CAT es una prueba proyectiva creada en 1949 para evaluar niños. Consiste en 10 laminas con figuras de animales realizando actividades humanas. El objetivo es explorar temas como la alimentación, el complejo de Edipo, la rivalidad familiar y los miedos del niño. El examinador pide al niño que cuente una historia para cada lamina describiendo qué pasó antes, qué pasa ahora y qué pasará después. Esto permite evaluar las relaciones del niño con sus padres y sus principales ansiedades y conflictos.