El documento describe el conducto arterioso persistente, una condición en la cual un vaso sanguíneo entre la arteria pulmonar y la aorta no se cierra al nacer. Normalmente este conducto se cierra en los primeros días de vida, pero cuando permanece abierto se considera una anomalía. El documento explica los síntomas, diagnóstico y tratamientos para este problema congénito, incluyendo cierre mediante catéter o cirugía.