El documento destaca la importancia de educar a los niños sobre el cuidado del medio ambiente desde una edad temprana. Propone integrar el entorno natural e inmediato de los estudiantes en las clases para que comprendan cómo dependen de la naturaleza y desarrollen una conciencia crítica sobre la necesidad de protegerla. También enfatiza que las clases deben ser prácticas e investigativas para que los estudiantes construyan conocimiento a partir de su propia experiencia.