La ketamina es un anestésico disociativo con propiedades analgésicas y sedantes. Tiene una rápida acción intravenosa y se metaboliza principalmente en el hígado. Se usa para procedimientos quirúrgicos menores, sedación y analgesia. Puede causar aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, pero estos efectos son de corta duración.