Este documento presenta las características principales de la filosofía moderna de los siglos XVII y XVIII, conocida como racionalismo y empirismo. Explica que el racionalismo confiaba en la razón como origen del conocimiento y usaba un método deductivo, mientras que el empirismo sostenía que la experiencia sensible era la fuente del conocimiento. También describe elementos clave de la filosofía moderna como la independencia del pensamiento y la visión mecanicista del mundo.