Los procesos mentales o cognitivos se agrupan en tres áreas: la captura de información (sensación, percepción y atención), la reacción (emoción y motivación) y la memoria y procesamiento de información (aprendizaje, pensamiento, lenguaje e inteligencia). La sensación implica la captura de estímulos por los sentidos, mientras que la percepción organiza e interpreta estos estímulos, y la atención selecciona información relevante. La memoria permite almacenar y recuperar información, y la inteligencia abarca habilidades como la resolución de problemas y la comunicación.