Las anomalías fetales son defectos de desarrollo que pueden ser morfológicos, estructurales o funcionales y pueden resultar de causas genéticas y ambientales. Se clasifican en malformaciones, deformidades y otros tipos y pueden ser detectadas mediante diagnósticos prenatales, con un riesgo de aparición de defectos que varía según factores como la edad materna y antecedentes familiares. El tratamiento puede ser intrauterino o postnatal, e incluye opciones como la terapia genética y la interrupción del embarazo en ciertos casos.