Este documento presenta el caso de un paciente de 95 años que ingresó en el hospital con un estado de coma hiperglucémico hiperosmolar. El paciente tenía una historia de diabetes tipo 2 mal controlada y no había estado tomando su insulina ni comiendo. Los análisis de laboratorio mostraron niveles extremadamente altos de glucosa y osmolaridad, así como insuficiencia renal. El tratamiento consistió en rehidratación intravenosa, administración de insulina y control estricto de los niveles de glucosa y electrolitos.