La autora realizó prácticas docentes en la Escuela Primaria Candelario Aceves Uriarte. La escuela se encuentra en un fraccionamiento de clase media-alta con servicios públicos. El grupo de la autora tenía 36 estudiantes, la mayoría se conocían del año anterior. Algunos estudiantes tenían problemas como déficit de atención o bajos niveles de alfabetización. Los estudiantes se llevaban bien aunque a veces peleaban. El contexto de la escuela es favorable para el aprendizaje.