La tuberculosis pulmonar es una infección respiratoria causada por Mycobacterium tuberculosis, con transmisión aérea y síntomas principales como tos con flema. El diagnóstico se confirma mediante baciloscopía y cultivo, y el tratamiento efectivo implica la administración de cuatro fármacos durante seis meses. La tuberculosis sigue siendo un problema de salud global, con aumentos en la incidencia y mortalidad, especialmente entre poblaciones vulnerables como los infectados por VIH y personas con comorbilidades como la diabetes.