El documento resume la evolución del desarrollo del tracto digestivo durante el periodo prenatal y las primeras semanas de vida. Menciona que aunque el esófago y el intestino se diferencian anatómicamente temprano en el desarrollo fetal, las funciones digestivas como la producción de enzimas y sales biliares continúan desarrollándose hasta el final del periodo gestacional y las primeras semanas después del nacimiento. Los niños prematuros pueden tener una función digestiva limitada debido a esta maduración incompleta.