Marco Vinicio Gálvez Mendoza
   Se atribuye a Hipócrates la recomendación
    de     iniciar a     los   niños    en   la
    complementación a su dieta láctea a partir
    de la edad en que les brotaran los primeros
    dientes, es decir, alrededor del sexto mes
    de la vida.
   Después de 2500 años, en esta época
    saturada    de    impresionantes    logros
    tecnológicos, las últimas recomendaciones
    de Academia Americana de Pediatría (AAP) y
    de organismos internacionales (FAO/OMS)
    han sugerido iniciar la complementación
    alimentaria alrededor de los 6 meses de
    vida.
   Anteriormente referida como “destete”, el
    período de “alimentación complementaria”
    se refiere al proceso de la vida del lactante
    en el cual la ingestión de leche materna se
    ve complementada por la ingestión de
    alimentos y líquidos distintos a la leche
    materna (WHO, 1998).
   Definida en forma estricta, la alimentación
    complementaria se presenta cuando el niño
    consume tanto leche del seno materno como
    alimentos y líquidos diferentes a la lecha
    materna;    sin    embargo,      el   término
    frecuentemente se usa para referirse a la
    alimentación de los lactantes y niños menores
    de 2 años de vida.

   Así, en la práctica, el término de alimentación
    complementaria frecuentemente se emplea
    para denotar la alimentación de los niños
    pequeños (lactantes), independientemente de
    que estén o no ingiriendo leche materna.
   Aunque en el primer año de la vida el
    crecimiento es un hecho que ocurre a la
    vista de todos, pocas veces se tiene la
    curiosidad por saber que este fenómeno
    biológico puede ser medido en términos de
    la velocidad con que acontece.

   Cuando se mide en términos del incremento
    por unidad de peso o longitud en función
    del tiempo; en esta forma es posible saber
    que en los primeros cuatro meses de vida.
   Los neonatos varones, nacidos a término,
    incrementan su peso a razón de 25 a 30
    gramos por día; en cambio, en el último
    trimestre del primer año de vida los niños
    crecen a una velocidad aproximada a 8 g
    diarios.
   Esto quiere decir, que a pesar de que en
    términos absolutos de peso o longitud
    corporal, se considera que los niños están en
    su primer brote de crecimiento, en velocidad
    de crecimiento van en decremento.

   Lo que explica la disminución paulatina de
    las necesidades de energía y proteínas en el
    primer año de vida, y resalta la importancia
    de la alimentación para preservar la
    acelerada velocidad de crecimiento en esta
    fase.
   Las necesidades de energía incrementan con
    la edad y que los requerimientos difieren
    entre niños y niñas: siendo mayor en los
    hombres; en ellos se encontró que las
    necesidades de energía al mes de edad son
    de 113 Kcal./Kg.

   En tanto que a los 12 meses esta cifra
    desciende 81 Kcal./Kg.: variado entre 81 y
    79 Kcal./Kg. desde el cuarto mes.
   En el mismo lapso, en las niñas disminuyeron
    los requerimientos de 107 Kcal./Kg. a 79
    Kcal./Kg. al año de edad.



   Se menciona que en las necesidades diarias
    para     la     energía      de      reserva,
    independientemente del sexo, disminuye de
    40% al mes de vida a 3% al año de edad.
ETAPA PRENATAL
   Aunque antes de la vigésima semana de la
    gestación      el esófago  se    encuentra
    anatómicamente diferenciado y a lo largo de
    su estructura tiene ya ganglios (lo que
    sugiere que tiene ya cierta función
    peristáltica).

   Cuando los niños nacen su esfínter inferior
    tiene menor presión que la que alcanza seis
    semanas después, cuando la mayoría logra
    igualar la presión registrada en los adultos.
   Este hecho explica
    la frecuencia de
    regurgitaciones
    observada en los
    niños durante las
    primeras semanas
    de vida.
   Si bien durante la etapa embrionaria la
    nutrición depende cabalmente de la madre
    gestante, el precoz desarrollo del tracto
    digestivo en esta etapa y los logros
    obtenidos en la fase fetal, permiten inferir la
    capacidad del intestino para digerir la leche
    y absorber los nutrimentos.
   A este respecto, cabe
    destacar     que     las
    vellosidades de las
    célula epiteliales del
    intestino principian a
    desarrollarse    en   la
    séptima semana de la
    vida intrauterina y en
    la novena semana lo
    hacen las criptas de
    Lieberkhün (lo que
    permite suponer que el
    recambio      de     los
    enterocitos del epitelio
    está ya presente).
   A la décima semana, la membrana apical del
    enterocito cuenta con el transporte activo
    de glucosa y en su superficie se detecta
    actividad de dipeptidasas y disacaridasas:
    las que a la semana 16 han tenido un
    notable desarrollo.

   Pero la actividad normal de la lactasa la
    obtienen los niños entre la semana 34 y 38
    de la gestación, por lo que los niños
    pretérmino tienen hipolactasia fisiológica.
   Poco antes de la vigésima semana de la vida
    intrauterina se aprecian gránulos de zimogenos, lo
    que indica que esta glándula se encuentra en
    condiciones de ejercer su función secretora
    exógena.

   Entre la semanas 34 a 36 de la gestación la lipasa
    está presente y si los niños nacen prematuramente
    esta enzima aumenta en cinco veces su actividad
    durante la primera semana de vida hasta llegar a
    ser 20 veces más alta entre el primero y noveno
    mes de vida postnatal.

   Tal parece que la actividad de la lipasa es aún
    limitada en los niños lactantes.
   A pesar de que hay evidencias de que la
    síntesis y conjugación de las sales biliares
    acontece desde poco antes de la vigésima
    semana de la gestación y de que en la segunda
    y tercera semana de la vida los neonatos
    sintetizan sales biliares.

   La producción de estas sales aún se encuentra
    por abajo de la cantidad necesaria para reducir
    la tensión superficial del agua y lograr la
    concentración micelar crítica requerida para la
    absorción eficiente de los ácidos grasos,
    especialmente en niños prematuros.
Alimentación complementaria y ablactación
Alimentación complementaria y ablactación

Alimentación complementaria y ablactación

  • 1.
  • 2.
    Se atribuye a Hipócrates la recomendación de iniciar a los niños en la complementación a su dieta láctea a partir de la edad en que les brotaran los primeros dientes, es decir, alrededor del sexto mes de la vida.
  • 3.
    Después de 2500 años, en esta época saturada de impresionantes logros tecnológicos, las últimas recomendaciones de Academia Americana de Pediatría (AAP) y de organismos internacionales (FAO/OMS) han sugerido iniciar la complementación alimentaria alrededor de los 6 meses de vida.
  • 4.
    Anteriormente referida como “destete”, el período de “alimentación complementaria” se refiere al proceso de la vida del lactante en el cual la ingestión de leche materna se ve complementada por la ingestión de alimentos y líquidos distintos a la leche materna (WHO, 1998).
  • 5.
    Definida en forma estricta, la alimentación complementaria se presenta cuando el niño consume tanto leche del seno materno como alimentos y líquidos diferentes a la lecha materna; sin embargo, el término frecuentemente se usa para referirse a la alimentación de los lactantes y niños menores de 2 años de vida.  Así, en la práctica, el término de alimentación complementaria frecuentemente se emplea para denotar la alimentación de los niños pequeños (lactantes), independientemente de que estén o no ingiriendo leche materna.
  • 7.
    Aunque en el primer año de la vida el crecimiento es un hecho que ocurre a la vista de todos, pocas veces se tiene la curiosidad por saber que este fenómeno biológico puede ser medido en términos de la velocidad con que acontece.  Cuando se mide en términos del incremento por unidad de peso o longitud en función del tiempo; en esta forma es posible saber que en los primeros cuatro meses de vida.
  • 8.
    Los neonatos varones, nacidos a término, incrementan su peso a razón de 25 a 30 gramos por día; en cambio, en el último trimestre del primer año de vida los niños crecen a una velocidad aproximada a 8 g diarios.
  • 9.
    Esto quiere decir, que a pesar de que en términos absolutos de peso o longitud corporal, se considera que los niños están en su primer brote de crecimiento, en velocidad de crecimiento van en decremento.  Lo que explica la disminución paulatina de las necesidades de energía y proteínas en el primer año de vida, y resalta la importancia de la alimentación para preservar la acelerada velocidad de crecimiento en esta fase.
  • 10.
    Las necesidades de energía incrementan con la edad y que los requerimientos difieren entre niños y niñas: siendo mayor en los hombres; en ellos se encontró que las necesidades de energía al mes de edad son de 113 Kcal./Kg.  En tanto que a los 12 meses esta cifra desciende 81 Kcal./Kg.: variado entre 81 y 79 Kcal./Kg. desde el cuarto mes.
  • 12.
    En el mismo lapso, en las niñas disminuyeron los requerimientos de 107 Kcal./Kg. a 79 Kcal./Kg. al año de edad.  Se menciona que en las necesidades diarias para la energía de reserva, independientemente del sexo, disminuye de 40% al mes de vida a 3% al año de edad.
  • 14.
  • 15.
    Aunque antes de la vigésima semana de la gestación el esófago se encuentra anatómicamente diferenciado y a lo largo de su estructura tiene ya ganglios (lo que sugiere que tiene ya cierta función peristáltica).  Cuando los niños nacen su esfínter inferior tiene menor presión que la que alcanza seis semanas después, cuando la mayoría logra igualar la presión registrada en los adultos.
  • 16.
    Este hecho explica la frecuencia de regurgitaciones observada en los niños durante las primeras semanas de vida.
  • 17.
    Si bien durante la etapa embrionaria la nutrición depende cabalmente de la madre gestante, el precoz desarrollo del tracto digestivo en esta etapa y los logros obtenidos en la fase fetal, permiten inferir la capacidad del intestino para digerir la leche y absorber los nutrimentos.
  • 18.
    A este respecto, cabe destacar que las vellosidades de las célula epiteliales del intestino principian a desarrollarse en la séptima semana de la vida intrauterina y en la novena semana lo hacen las criptas de Lieberkhün (lo que permite suponer que el recambio de los enterocitos del epitelio está ya presente).
  • 19.
    A la décima semana, la membrana apical del enterocito cuenta con el transporte activo de glucosa y en su superficie se detecta actividad de dipeptidasas y disacaridasas: las que a la semana 16 han tenido un notable desarrollo.  Pero la actividad normal de la lactasa la obtienen los niños entre la semana 34 y 38 de la gestación, por lo que los niños pretérmino tienen hipolactasia fisiológica.
  • 20.
    Poco antes de la vigésima semana de la vida intrauterina se aprecian gránulos de zimogenos, lo que indica que esta glándula se encuentra en condiciones de ejercer su función secretora exógena.  Entre la semanas 34 a 36 de la gestación la lipasa está presente y si los niños nacen prematuramente esta enzima aumenta en cinco veces su actividad durante la primera semana de vida hasta llegar a ser 20 veces más alta entre el primero y noveno mes de vida postnatal.  Tal parece que la actividad de la lipasa es aún limitada en los niños lactantes.
  • 21.
    A pesar de que hay evidencias de que la síntesis y conjugación de las sales biliares acontece desde poco antes de la vigésima semana de la gestación y de que en la segunda y tercera semana de la vida los neonatos sintetizan sales biliares.  La producción de estas sales aún se encuentra por abajo de la cantidad necesaria para reducir la tensión superficial del agua y lograr la concentración micelar crítica requerida para la absorción eficiente de los ácidos grasos, especialmente en niños prematuros.