Las benzodiacepinas actúan sobre los receptores GABA en el sistema nervioso central, lo que produce efectos como relajación muscular, sedación y reducción de la ansiedad. Se absorben rápidamente en el tracto gastrointestinal y se distribuyen por el cuerpo, donde muchas se someten a metabolismo hepático que genera metabolitos activos de vida media más larga. Su sobreuso puede conducir a intoxicación aguda con síntomas como midriasis, somnolencia e incoordinación, requiriendo tratamiento como lavado gástrico.