El carcinoma prostático, principalmente adenocarcinomas, causa la muerte de 30,000 hombres al año en México, siendo su mortalidad reducida en un 40% desde 1990. Los factores de riesgo incluyen edad, raza, antecedentes familiares y dieta occidental, y su diagnóstico se realiza a través de pruebas como el examen digital rectal y biopsias. El tratamiento varía desde vigilancia activa en etapas tempranas hasta prostatectomía radical, con metástasis predominante en huesos, respondiendo la mayoría a la privación de andrógenos.