La colitis ulcerosa es la enfermedad inflamatoria intestinal más frecuente. Se diagnostica mediante una serie de criterios clínicos, analíticos, endoscópicos e histológicos. El tratamiento incluye aminosalicilatos, corticoides, inmunomoduladores e incluso cirugía en casos graves o refractarios. Se requiere un seguimiento periódico para controlar la enfermedad y posibles complicaciones.