La hemorragia intracerebral representa el 10% de los eventos cerebrovasculares y duplica los casos de accidente cerebrovascular isquémico. Los principales factores de riesgo son la hipertensión arterial en un 75% de los casos y la angiopatía amiloide en un 20%. La localización más común es en el cuerpo estriado en un 50% de pacientes. El diagnóstico se realiza principalmente mediante tomografía computarizada cerebral que permite discriminar entre hemorragia e infarto y evaluar la extensión de la lesión.