La nimodipina se usa para reducir el daño cerebral causado por una hemorragia subaracnoidea al relajar los vasos sanguíneos cerebrales. Pertenece a la clase de bloqueadores de canales de calcio y tiene mayor efecto en los vasos cerebrales que en otros vasos. En dosis recomendadas es bien tolerado aunque puede causar hipotensión. Debe usarse con precaución y sólo para tratar hemorragias subaracnoideas.