Un hombre de 35 años presentó un nódulo en el cuello que creció rápidamente. Se sospechó de un quiste de la segunda hendidura branquial. El quiste se infectó y requirió tratamiento con antibióticos. Las pruebas de imagen mostraron una lesión quística compatible con un quiste branquial infectado. Tras el tratamiento con antibióticos y corticoides, el quiste desapareció sin necesidad de cirugía.