La glomerulonefritis aguda postinfecciosa es una afección desencadenada por la interacción de un agente infeccioso, como el estreptococo, en un huésped susceptible, especialmente en niños escolares. Los síntomas incluyen hematuria, edema y hipertensión arterial, y el diagnóstico y tratamiento oportunos son cruciales para evitar complicaciones. La prevención se centra en el saneamiento ambiental, con un enfoque en el diagnóstico precoz y manejo adecuado para disminuir la morbilidad.