El método de educación musical de Edgar Willems se basa en tres pilares: la experiencia musical, la psicología y las tendencias sociales. Enfatiza el desarrollo auditivo a través de canciones y ejercicios rítmicos. Propone cuatro etapas que van desde la familia hasta la introducción al solfeo, siempre partiendo de lo concreto a lo abstracto y favoreciendo el desarrollo natural del niño.