Se coloca una cuerda de 1 m sobre una mesa de forma que parte cuelgue. Inicialmente está en equilibrio bajo su propio peso y rozamiento. Al soltarla, se calcula la velocidad cuando el extremo sobre la mesa llega al borde. Esto se hace aplicando la conservación de la energía mecánica y resolviendo la integral de las fuerzas a lo largo de la cuerda con un rozamiento dado de μ=0.5. La velocidad resultante es de 2.5 m/s.