La hipertensión arterial secundaria puede deberse a anomalías subyacentes en los riñones, glándulas endocrinas, efectos de medicamentos u otras causas. Algunas de las principales causas incluyen enfermedad renal, estenosis de la arteria renal, síndromes de Cushing y Conn, hiperaldosteronismo, hipertiroidismo e hipertensión inducida por medicamentos como ciclosporina. El diagnóstico y tratamiento de la causa subyacente puede curar la hipertensión en algunos casos.