El documento describe la regulación del volumen del líquido extracelular y de la osmolaridad, destacando el papel clave de los riñones, sensores y diversos ejes hormonales en el control de la volemia y la presión arterial. Se enfatiza que tanto la retención de sodio como la excreción de agua son fundamentales en este equilibrio, y que el volumen circulante efectivo es el principal determinante de la homeostasis del sodio. Finalmente, se explican los mecanismos neurohormonales implicados, así como la importancia de mantener la osmolaridad adecuada para el funcionamiento del sistema cardiovascular.