La resección del intestino delgado se realiza para tratar tumores, estrangulaciones causadas por adherencias, vólvulo u obstrucción. Requiere anestesia general y posición decúbito supino. Los pasos principales incluyen incisión, extirpación del segmento enfermo y realización de una anastomosis termino-terminal, latero-terminal o latero-lateral utilizando técnicas como asa fija o asa móvil. Las complicaciones potenciales son estreñimiento, impactación fecal, obstrucción o perforación intestinal.