Se ha denunciado esta presentación.
Se está descargando tu SlideShare. ×
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio
Próximo SlideShare
Tema 18
Tema 18
Cargando en…3
×

Eche un vistazo a continuación

1 de 7 Anuncio

Más Contenido Relacionado

Presentaciones para usted (20)

Anuncio

Similares a Tema 19 (20)

Anuncio

Más reciente (20)

Tema 19

  1. 1. 1 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com TEMA 19. ELEMENTOS LINGÜÍSTICOS PARA LA EXPRESIÓN DEL TIEMPO, EL ESPACIO Y EL MODO. INTRODUCCIÓN - Ideas del tema 18. - Los ejes de la enunciación (Benveniste, “La naturaleza de los pronombres”) à teoría de la enunciación egocéntrica. Todo acto comunicativo presupone un hablante, un lugar y un tiempo. 1. LA EXPRESIÓN LINGÜÍSTICA DEL TIEMPO Los lingüistas han dedicado grandes esfuerzos en investigar la expresión del tiempo en el lenguaje, la llamada “temporalidad lingüística”, dejando definitivamente sentado el carácter abstracto del tiempo formalizado en el lenguaje. Es por ello importante no confundir el tiempo real/tiempo verbal. El significado del tiempo verbal está relacionado con otros signos dentro del sistema verbal y no coincide con lo designado, con la realidad a la que hace referencia, la cual depende del discursos. El tiempo se expresa mediante elementos que toman como referencia el “ahora” que marca quien habla como centro deíctico de la enunciación. Esto puede llevarse a cabo mediante: - Adverbios (referenciales o de localización — entonces, actualmente—, de duración — brevemente, siempre—, de frecuencia —a menudo, semanalmente—). - Locuciones adverbiales - Sistema de morfemas verbales de tiempo. - Locuciones prepositivas. - Algunos adjetivos. - Marcadores temporales Kerbart-Oreccioni propone el siguiente esquema temporal, asimilable a los marcadores: Deícticos Referencia T0 Relativas al cotexto Referencia: y expresado en el cotexto. Simultaneidad En ese momento; Ahora En ese/aquel momento; Entonces Anterioridad Ayer; anteayer; el otro día; La semana pasada; Hace un rato; Recién, recientemente. La víspera; La semana anterior; Un rato antes; Un poco antes Posterioridad Mañana; pasado mañana El año próximo; Dentro de dos días; Desde ahora; pronto (dentro de poco); En seguida. Al día siguiente; dos días después Al año siguiente; Dos días más tarde; Desde entonces; un rato después, a continuación. Neutros Hoy: El lunes (=«el día más próximo, antes o después a To); Esta mañana, este verano . Otro día Como categoría deíctica, así pues, el lenguaje alude o representa el punto de vista temporal de la enunciación con el punto cero (0) de referencia temporal, el presente de la enunciación (Benveniste). A partir de él se expresa la anterioridad (0-V) o la posterioridad (0+V). Estas relaciones temporales pueden ser expresadas por los adverbios deícticos ayer, hoy, mañana. Con la deixis de tiempo ponemos “fronteras” temporales que marcan el “ahora” respecto al “antes” y al “después”. Los límites que marcan el “ahora” pueden también referirse a una secuencia particular dentro del evento, sería el caso del “ahora” más estricto, o pueden referirse a un tiempo mucho más de lo que abarca el evento (por ejemplo “ahora” = siglo XXI). Por eso el sentido de estos deícticos tiene que interpretarse también localmente de acuerdo con las coordenadas concretas en que se utilizan estas piezas. Weinrich hace una aportación interesante en 1964 sobre los tiempos verbales en los textos desde una perspectiva comunicativa. Coincide con Benveniste en defender el estatuto subjetivo del tiempo en la lengua y distingue: - Tiempo físico (lineal, irreversible, unidireccional) - Tiempo cronológico (relativo a los acontecimientos, percibido y pensado en direccionalidad) - Tiempo lingüístico (coincide con el cronológico con la particularidad de tener al hablante como centro deíctico) La NGRAE distingue entre tiempos verbales absolutos y relativos. Marcadores en relación con el momento de la enunciación: MARCADORES SIGNIFICACIÓN Hoy/hoy día/hodierno Día en el que se produce la comunicación Mañana, esta tarde, noche En que se produce la comunicación Anoche Noche anterior al día en que se produce la comunicación Ayer Día anterior al día en que se produce la comunicación Anteayer, antes de ayer Día anterior a ayer Mañana Día posterior al día en que se produce la comunicación Pasado mañana Día posterior a mañana Hoy en día/hogaño Época en que se produce la comunicación Antaño Época del pasado, alejada en el tiempo De momento En el momento en que se produce la comunicación. Limite temporal a algo que se afirma, presentándolo como provisional, que puede cambiar. Ahora, ahora mismo Momento en que se produce la comunicación En este momento/instante Momento en que se produce la comunicación Ahora y de momento presuponen la existencia de otros momentos, anteriores o posteriores, con los que entrar en oposición. Ahora presupone un antes o un después. Para referirse a la inmediatez se usa ahora mismo, enseguida, inmediatamente o ya. Estos adverbios de
  2. 2. 2 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com tiempo se sitúan delante del verbo. Cuando el marcador va detrás del verbo, constituye el elemento remático. La NGRAE considera esto como un uso prospectivo: Espera, ahora vengo. Marcadores en relación con el momento en que se está hablando: Cuando en el contexto no hay ninguna alusión explícita a otro momento distinto del que se está hablando, el punto de referencia suele ser el momento de la enunciación. MARCADORES SIGNIFICACIÓN Entonces En el momento del que se está hablandoEn ese mismo momento/instante Todavía, aún, hasta ese/este momento, hasta ahora, antes En los momentos anteriores al momento del que se está hablando o en que se produce la comunicación. Ya En el momento en que se está hablando Luego, después, tras, más tarde En el tiempo posterior al momento del que se está hablando Enseguida Inmediatamente después del momento preciso en que se está hablando Al/ a la; a las/los + cantidad de tiempo; al cabo de Después de la cantidad de tiempo después especificada Día/año; el/la semana/mes siguiente En la unidad de tiempo que sigue a aquella en que se está hablando. Desde ya Ya, en el momento del que se está hablando Cuanto antes Después del momento del que se está hablando, procurando dejar pasar la menor cantidad posible de tiempo. A más tardar Antes del momento del que se está hablando o, como última posibilidad, en el momento mismo en que se está hablando. La NGRAE señala que entonces significa ‘en ese tiempo’. El tiempo correspondiente al suceso al que se refiere entonces se suele deducir del texto previo. También se emplea este adverbio para hacer referencia a las prótasis condicionales. Con aún y todavía se tienen en cuenta todos los momentos anteriores al momento del que se está hablando. Se presupone que está previsto que termine aquello de lo que se está hablando. Con antes sólo se tienen en cuenta los momentos anteriores, sin llegar a considerar el momento mismo del que se está hablando. Cuando el punto de referencia está claro, suele usarse luego con el significado de “una vez transcurrido el tiempo de referencia”. Al informar sobre el desarrollo de algo, después de presentar una o varias acciones para introducir una más como inmediatamente posterior, se usa a veces, además de inmediatamente después, la expresión acto seguido. Se usa cuanto antes para referirse a una fecha indeterminada, posterior al momento del que se está hablando. Marcadores que expresan instantaneidad • Suceso que se produce de manera instantánea y totalmente imprevista: de repente, de súbito, súbitamente, de pronto. • Presentar un suceso sin querer especificar una fecha del pasado o del futuro: un (buen) día, una vez. • Momento indeterminado del futuro, percibido como algo inminente: de un momento a otro, cualquier día, cualquier/un día de estos. • Suceso como algo que acontece después de varios intentos frustrados: de una vez, una vez por todas. Todos los marcadores citados pueden ir delante o detrás del verbo siguiendo los parámetros de tema y rema. La expresión de la frecuencia La repetición Verbo en forma personal + de nuevo/otra vez Verbo en forma personal + a + infinitivo La repetición de una acción se expresa también de forma léxica mediante el prefijo re- unido a la raíz del verbo (rehacer, reescribir, replantear, releer). La remisión al porvenir Para aplazar algo de manera indeterminada o remitir al porvenir de forma inconcreta se emplea ya + futuro. Si es más cercano, se emplea ya + presente. Siempre Cada + día/semana/mes/año/verano, etc. Todo/as + los/las + días/semanas/meses/años, etc. A menudo Frecuentemente Con frecuencia De vez en cuando De cuando en cuando A veces Alguna vez Algún día Alguna que otra vez Raramente Apenas Casi nunca Nunca Jamás En mi vida/en la vida + -
  3. 3. 3 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com Contar el tiempo que ha transcurrido desde un suceso Hace + cantidad de tiempo + que o bien llevar + cantidad de tiempo + (gerundio, participio pasado, adjetivo, adverbio, frase preoposicional). Hablar de distintas etapas del desarrollo temporal Locuciones temporales o marcadores de tiempo como: al comienzo, al principio, a mitad, al final; en un primer momento, en un segundo momento, en un tercer momento, en el último moento; primero, luego, después. Hablar del presente Se usa el presente de indicativo para dar informaciones sobre el momento mismo de la enunciación o sobre un presente más general del que el momento de la enunciación es el centro. Según Weinrich, es el tiempo comentativo por excelencia, y puede ocupar valores de presente, pasado y futuro. Cuando el enunciador quiere expresar una situación más concreta: perífrasis verbal de estar + gerundio. Para hablar de cosas habituales en presente se usa el presente de soler + infinitivo; generalmente/habitualmente + presente de indicativo. Hablar del pasado Se usan tiempos verbales de pretérito. La elección de las distintas posibilidades depende de la diversa perspectiva que quiera dar la persona que habla. - Relación con el presente: pretérito perfecto. - Duración en un pasado reciente: pretérito perfecto de estar + gerundio. - Hecho pasado que tuvo un desarrollo puntual: pretérito indefinido. - Duración en un pasado remoto: indefinido de estar + gerundio - Describir o evocar una situación del pasado, sin precisar su final: pretérito imperfecto. También para hablar de cosas habituales en el pasado. - Suceso anterior a otro suceso del que estamos hablando: pretérito pluscuamperfecto. - Algo que el sujeto intentó hacer pero no lo consiguió: La perspectiva de futuro Diferencias en función del contexto y la intención comunicativa del hablante. Weinrich considera al futuro como un tiempo comentativo. a) Hablar del futuro desde el presente: - para expresar una intención futura se emplea el presente de ir + a + inf. O el presente o imperfecto de pensar + inf. - Acción inmediata: ir a + verbo en forma personal. - Algo que ya está programado: presente de indicativo. - Algo establecido ocurrirá en el futuro: presente de indicativo. - Predecir algo: futuro de indicativo. - Duda, indecisión o ignorancia: no saber en presente + si/ cuándo/ dónde. - Aplazar algo de manera indefinida: ya + futuro/presente. b) Hablar del futuro con relación al pasado: - Intenciones o cosas planeadas con respecto a un momento del pasado: pretérito imperfecto (“Nos tuvimos que ir pronto, porque al día siguiente salíamos de viaje”). El más indicado gramaticalmente sería el futuro hipotético (“Al día siguiente saldríamos de viaje”). - Predicciones con respecto a un momento del pasado cuando se subraya el propio carácter de la predicción, futuro hipotético (“Anoche me aseguró que estaría aquí antes de las dos”). La expresión oracional del tiempo Oraciones subordinadas de tiempo à situar temporalmente la acción principal en relación con la subordinada. - Simultaneidad: cuando, mientras, mientras que, mientras tanto, en tanto que, tanto…cuanto, entretanto que. - Sucesión inmediata: en cuanto, apenas, apenas…cuando, aun apenas, aun no, ya que, luego que, tan pronto como. - Sucesión de anterioridad: antes que, primero que, después que. Otras construcciones temporales: a) Construcciones de infinitivo precedido de al: simultaneidad o posterioridad inmediata. b) Construcciones absolutas de gerundio o participio: circunstancias temporales. c) Construcciones impersonales del verbo hacer, empleadas como oraciones temporales. Locuciones y usos metafóricos para hablar del tiempo: Hay numerosas locuciones y frases hechas sobre el tiempo. Algunas son metáforas lexicalizadas: a) Metáforas sobre el tiempo: el tiempo es oro, tirar o desperdiciar el tiempo, el tiempo todo lo acaba. b) El tiempo como abundancia: tienes todo el tiempo del mundo, me sobra tiempo c) El tiempo como escasez o fugacidad: ya no hay tiempo, si tuviera tiempo, dame tiempo, el tiempo perdido. d) El tiempo como oportunidad: aún tenemos tiempo, hay un tiempo para todo. e) La lentitud del paso del tiempo: el tiempo que no pasa, el tiempo como una losa. Imperfecto Pretérito indefinido de querer + inf. Pluscuamperfecto de subjuntivo Imperfecto de ir + inf. Pretérito indefinido
  4. 4. 4 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com 2. LA EXPRESIÓN LINGÜÍSTICA DEL ESPACIO Son expresiones que se utilizan para ubicar en el espacio. La NGRAE habla de una deixis locativa que desempeñan fundamentalmente los adverbios demostrativos aquí, ahí, allí, acá y allá. También establecen esta forma de mención los determinantes demostrativos y pronombres demostrativos, así como ciertos adjetivos con un valor especial (norteño, occidental, superior, inferior…) y adverbios, locuciones y grupos sintácticos tanto adverbiales como preposicionales. Los adverbios demostrativos admiten modificadores explicativos (Aquí en Cartagenta, aquí en el apartamento), puesto la localización espacial que conllevan suele ser imprecisa. El adverbio aquí puede indicar el punto exacto en el que se habla o un espacio mucho mayor. Referencia al espacio en relación con el lugar en que se produce la enunciación Tenemos dos subsistemas deícticos locativos: - Binario: i. Acá – proximidad al hablante. ii. Allá – lejanía del hablante. - Ternario: i. Aquí: hablante (este) ii. Ahí: oyente (ese) iii. Allí: todo lo demás (aquel) Aquí: Benveniste fijó el centro deíctico de la enunciación en un sentido espacial. El hablante usa aquí cada vez que considera el lugar del que está hablando como próximo a él. La referencia que se trata en tres zonas concéntricas es la deixis ad oculos, que indicara Bühler en el uso de la función referencial del lenguaje. Existe la posibilidad de indicar ab fantasma, en el espacio de la fantasía y lo ausente. También, por supuesto, se puede señalar el espacio del discurso verbal. Situar un elemento en el espacio: a) Adverbios deícticos de lugar y locuciones adverbiales con valor espacial. Estos operadores van seguidos de la construcción: det. + sust. o nombre propio (“Está cerca de Ávila”) Dentro Fuera de Encima de Sobre Debajo de Bajo En ante Delante de Frente a Enfrente de Detrás Junto a Cerca de Lejos de Al lado de Por Hacia Entre… y… b) Encima de y sobre se usan casi exclusivamente cuando el hablante quiere dejar muy explícita la superposición de un elemento con respecto a otro. De lo contrario se prefiere en. Este es el localizador espacial más común en español, y puede emplearse para referirse a una superposición de elementos como para situar un elemento en el interior de otro. c) Ante y bajo tienen empleos figurados, mientras que delante y debajo sirven para hablar de la posición física con respecto a una persona o cosa (Estuvimos trabajando bajo la lluvia). d) Junto a y cerca de insisten en la proximidad sin especificar posición clara. Al lado de hace referencia a la contigüidad entre los dos elementos. e) Hacia y por se utilizan para localizar de manera imprecisa en una zona o en las inmediaciones de algo. f) Entre… y… para situar algo dentro de límites espaciales o temporales. g) Para situar un objeto o persona se hace referencia a los distintos ámbitos de un espacio por medio de los adverbios de lugar: arriba, en el centro, abajo; delante, detrás, a la derecha, en el centro, a la izquierda… Los movimientos espaciales a) Para indicar la dirección de un movimiento se emplean los operadores arriba y abajo en algunos contextos, y: hacia, para, a, hasta, adelante, atrás, afuera, adentro, aquí/acá, allí/allá. b) Hacia y para se combinan frecuentemente con los adverbios de lugar adelante, atrás, afuera, adentro, aquí/acá, allí/allá, arriba y abajo. Se trata de dar una idea de la dirección en la que se produce el movimiento. c) Con a se habla del destino del movimiento de manera muy general. Con hasta se hace hincapié en el punto en el que termina el movimiento. d) Sitio dentro de cuyos límites se produce un movimiento, por. e) De, desde para presentar el punto de partida de un movimiento espacial. f) En para presentar el medio de transporte. Verbos de movimiento: Los verbos ir, venir, llevar y traer, frente a otros idiomas románicos y germánicos, en la mayor parte de las áreas hispanohablantes requieren la coincidencia entre el punto de destino de la acción y el lugar en que está situado el hablante, no así el oyente. Por ejemplo, por teléfono, resultaría inadecuado decir “Mañana vendré a tu casa”. Este requisito no se manifiesta en algunas variedades como el español chileno y el hablado en parte de las zonas andinas y rioplatenses, así como en el español hablado en contacto con el inglés o el catalán. Sintagmas preposicionales de contenido espacial Hay una serie de preposiciones que indican movimiento (de, desde, hacia, para, por) que se pueden
  5. 5. 5 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com combinar con los adverbios deícticos para indicar direcciones del movimiento (“Viene desde muy lejos”). Otras preposiciones se emplean directamente con un sustantivo indicando situaciones o direcciones en el espacio (“Está bajo la cama”, “Camina hacia su casa”). Muchas veces funcionan como complementos circunstanciales que expresan el lugar. En una misma oración puede haber más de un SPrep de lugar y también es posible combinar varias preposiciones que lugar (“Fue a por tabaco”, “El aire se cuela por entre las rendijas”). Expresión oracional del espacio Oraciones subordinas circunstanciales de lugar, cuyo nexo relacionante habitual es donde. Si se trata de subordinadas de relativo circunstanciales, tienen un antecedente en la oración principal que puede ser un adverbio de lugar o un sustantivo que exprese lugar (“No conocía la ciudad adonde habíamos llegado”). La NGRAE las considera en ambos casos oraciones subordinadas de relativo. Cuando las relaciones locales expresan movimiento, donde puede llevar las preposiciones correspondientes (a donde, de donde, hacia donde, por donde…). 3. EXPRESIÓN DEL MODO El modo es la forma en que ocurren las situaciones o los sucesos, como ocurre con “escribir bien” o “caminar despacio”. Para referirse a esto, se utilizan adverbios de modo. Un gran número de ellos terminan en –mente y admiten paráfrasis formadas por la fórmula “con + sustantivo” y también con los sustantivos “manera” y “modo” seguidos del adjetivo correspondiente a su base léxica. Muchos adverbios que se agrupaban tradicionalmente entre los de modo o manera corresponden ahora a otros grupos en las clasificaciones. Así, “prácticamente” no equivale a “de manera práctica”, sino que su valor es más bien de aproximación. El adverbio “verdaderamente” no expresa tampoco exactamente ‘de manera verdadera’, sino más bien ‘de verdad’. Para referirse a un modo que acaba de aparecer explícita o implícitamente en el contexto previo se utilizan adverbios de modo o locuciones adverbiales de modo: así, de este modo, de esta manera. Además, así sirve para referirse a unas características de algo que ya ha aparecido en el contexto previo implícita o explícitamente, o que va a aparecer inmediatamente. Señala la NGRAE que puede denotar cantidad o grado cuantificador. Puede funcionar como atributo o complemento predicativo (“¿Te gusta así el café?”) o en función de adjunto (“Ella sabrá por qué lo escribe así”). Se utiliza también como catafórico (“Sucedió así:”), como marcador del discurso para introducir una ilustración. A diferencia de lo que ocurre en otras lenguas, en español el reproche de un comportamiento no se hace con así, sino con eso. Frecuentemente, los adverbios de modo se colocan tras el verbo, y cuando se invierte el orden es para poner al adverbio en una posición de relieve. Después de la consideración del adverbio realizada por Alarcos (“Aditamento, adverbio y cuestiones conexas”) como una categoría funcional dentro de la oración, Kovacci (“El adverbio”) clasifica los adverbios de modo en tres tipos: - Adverbios agentivos: se emplean junto a verbos de acción (tranquilamente, tristemente, amorosamente). Pueden convertirse en adjetivos predicativos (“Los niños dormían tranquilos”). - Adverbios de acción: se comportan como los anteriores pero no aceptan el uso como predicativo (fatigosamente, laboriosamente, maravillosamente). - De resultado: califican el resultado de los verbos de acción (“Hirieron gravemente/mortalmente/levemente a ese hombre”). La nómina de locuciones adverbiales de modo es muy abundante en español: a bocajarro, a tontas y a locas, a hurtadillas, a la bartola, a pierna suelta, a todo trapo, en secreto, en vano, por los codos… La expresión oracional del modo El nexo subordinante suele ser el adverbio de modo como. Las oraciones relativas circunstanciales suelen tener un antecedente en los sustantivos: modo, manera, arte, forma. Tengan o no antecedente expreso, la NGRAE las considera oraciones subordinadas relativas. A veces como se une a la conjunción condicional si, formando proposiciones con matices modales condicionales. La preposición según se ha convertido en adverbio conjuntivo modal en frases del tipo “Me acostaré mañana temprano, según me lo aconseja el médico”. La construcción “a + infinitivo” se usa en ocasiones para formar locuciones adverbiales del tipo a rabiar, a morir, a matar. Algunos de los usos del gerundio equivalen a una construcción modal (“María se pone roja bebiendo vino”, “Se le quita un dolor tomando un calmante”). CONCLUSIONES "Con la metáfora somos capaces de construir conceptos muy complejos a partir de experiencias muy simples. Cuando decimos que una conferencia tendrá lugar tal día del mes que viene, casi no nos damos cuenta de que estamos utilizando una metáfora
  6. 6. 6 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com conceptual: el tiempo es espacio. Con la misma metáfora conceptual se explica el sentido de futuro en la perífrasis ir a + infinitivo: “voy a mi casa” (me muevo hacia ‘mi casa’, un espacio no experimentado que tenemos ‘delante’ en la línea de nuestro movimiento) > “voy a mi casa a comer” (el acto de comer se localiza en mi casa) > voy a comer (me muevo hacia ‘comer’, luego si solamente declaro mi movimiento hacia esa actividad, esa actividad tiene que ser futura). Como se ve, el sentido temporal de la perífrasis no es ningún misterio: “voy a” significa siempre ‘me muevo hacia’, y es precisamente en virtud de eso por lo que puede significar futuro. Pero igual que podemos obtener este significado temporal por estos medios, podemos obtener un significado modal: en “voy a mi casa / voy a comer”, ‘casa’ o ‘comer’ son instancias alejadas de mí, hacia las que me muevo físicamente o intencionalmente, y por lo tanto inexperimentadas. De ahí que en “va a ser Juan el que lo ha hecho’, el elemento que está al fin del trayecto (‘Juan como autor’) se entienda tan solo como un cálculo a distancia, una proyección hipotética del hablante, que no declara su autoría, sino solo el movimiento de su conciencia hacia esa posibilidad inexperimentada. Y lo mismo cabe decir de la comprensión de las diferencias de sentido entre “voy”, “iré”, y “voy a ir” que los nativos seleccionamos de una manera tan adecuada, intencional y automática “Voy” (presente de indicativo) es una declaración de verdad tal como lo es “me llamo Jose”, de donde se deduce su fuerte efecto de decisión y compromiso. “Iré” se limita a una predicción que, por decididamente que se pronuncie y entone, no deja de ser una declaración de (firme) posibilidad. ¿Y qué decirnos cuando decimos “voy a ir”? Pues lo que literalmente decimos, saltando un poco de un esquema de trayectorias físico (destino) a uno conceptual (intención): ‘me encuentro en el camino de ir” significa ya he tomado una decisión y que la mantengo en el momento actual. De ahí el sentido de ‘plan’ que extraemos comúnmente de esta fórmula" J.P. Ruiz Campillo. BIBLIOGRAFÍA ALARCOS LLORACH, Emilio: Estudios de gramática funcional del español, Madrid, Gredos, 1982 ALARCOS LLORACH, Emilio: Gramática de la lengua española, Madrid, 1999, Espasa. Gramática fundamental, indispensable para este tema y para todos los referidos a la lengua. ALCINA, Juan y BLECUA, José Manuel: Gramática española, Barcelona, Ariel, 1975 ALVAR, M.: Introducción a la lingüística española, Madrid, 2002, Ariel BARRENECHEA, A.M.: “Las clases de palabras en español, como clases funcionales”. En Romance Philology. 8.241-72 BEINHAUER, W. El español coloquial, Madrid, 1968, Gredos BOSQUE, I. y DEMONTE, V. Gramática descriptiva de la lengua española I, II,III (1999) Madrid: Espasa COSERIU, Eugenio: "Determinación y entorno" en Teoría del Lenguaje y Lingüística General, Madrid, Gredos, 1967, pgs 282-323
 FERNÁNDEZ LEBORANS, MA. JESÚS: Los sintagmas del español. II El sintagma verbal y otros. Madrid, 2005, Arco-Libros GILI Y GAYA, Samuel: Curso superior de sintaxis española, Barcelona, 1987, Vox. GÓMEZ TORREGO, Leonardo: Manual de español correcto, Madrid Arco libros, 1988 GÓMEZ TORREGO, Leonardo: Gramática didáctica del español, Madrid, 1998, SM.
 MARCOS MARÍN, Francisco: Curso de gramática española. Madrid, Cincel, 1980 MATTE BON, Francisco: Gramática comunicativa del español. Madrid, 1992, Difusión. Gramática comunicativa, fundamental para entender este nuevo planteamiento, aunque no se compartan todos sus contenidos. R.A.E.: Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid, Espasa-Calpe. 1981 REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Gramática descriptiva de la lengua española, Madrid, 1999, Espasa. Dir., Bosque, I. y Demonte, V.. Para este tema, especialmente los artículos del volumen I, primera parte. RAE y ASALE (2009) Nueva gramática de la lengua española I, II, Madrid: Espasa
  7. 7. 7 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com

×