Esta enfermedad inflamatoria intestinal crónica se caracteriza por una inflamación inadecuada de la mucosa intestinal que puede afectar el colon y/o el intestino delgado. Los síntomas incluyen diarrea sanguinolenta, dolor abdominal y pérdida de peso. El tratamiento depende de la gravedad y puede incluir medicamentos antiinflamatorios o inmunosupresores, y en casos graves la cirugía puede ser necesaria.